Enriqueta aprieta las tuercas, don Hernando toma partido y la deuda amenaza con romper el valle
Menudo capitulazo el que hemos tenido hoy. La tensión se ha sentido en cada mirada. Y esa deuda de Enriqueta… ay, esa deuda… nos deja con la boca abierta y un montón de dudas.
La deuda de Enriqueta se ha convertido en uno de los grandes problemas de Valle Salvaje. Y después de lo que hemos visto en el último capítulo, parece que la situación está a punto de llegar a un punto de no retorno.
José Luis ha intentado hablar con Enriqueta para encontrar una solución antes de que sea demasiado tarde. Sin embargo, la respuesta de Enriqueta ha sido de todo menos tranquilizadora. La prestamista no se ha andado con rodeos y le ha dejado muy claro que, si las cosas siguen su curso, la casa terminará siendo suya.
Una amenaza que confirma algo que llevamos viendo desde hace varios capítulos: Enriqueta se siente fuerte. Sabe perfectamente la posición en la que se encuentra la familia y parece dispuesta a aprovecharla hasta las últimas consecuencias.
Pero en Valle Salvaje tampoco piensan quedarse de brazos cruzados.
Don Hernando tiene claro que ha llegado el momento de reaccionar y utilizar todas las armas que tengan a su alcance para intentar derrotarla. Y me ha llamado especialmente la atención escuchar esto precisamente de don Hernando, porque últimamente lo habíamos visto bastante más apartado de esta trama.
Así que cuidado, porque aquí puede estar preparándose algo importante.
Y mientras unos buscan la manera de frenar a Enriqueta, Rafael ha decidido mover ficha. Le ha presentado un contrato con el que pretende cederle el palacio y solucionar definitivamente el problema de la deuda.
Enriqueta ha recibido la propuesta con cierto recelo. La hemos visto estudiar la situación, desconfiar y no lanzarse inmediatamente a aceptar lo que le estaban ofreciendo.
Pero lo verdaderamente interesante ha llegado después.
Porque Enriqueta ha salido de esa reunión con una sonrisa de oreja a oreja.
Y a mí esa sonrisa, amigas, me preocupa muchísimo.
Porque una cosa es que Enriqueta crea que ha ganado y otra muy diferente que realmente lo haya hecho. Si José Luis, Rafael y especialmente don Hernando están preparando una estrategia a sus espaldas, ese contrato podría esconder bastante más de lo que parece.
Pero también puede ocurrir exactamente lo contrario: que Enriqueta haya entendido perfectamente la jugada y esté preparando su propia respuesta.
Lo único que parece claro es que la batalla por el palacio ha entrado en una nueva fase. Enriqueta se siente vencedora, mientras la familia intenta encontrar desesperadamente la manera de evitar que Valle Salvaje termine en sus manos.
Ahora la gran pregunta es: ¿de verdad ha ganado Enriqueta o todavía no hemos visto el verdadero golpe de efecto?
Porque yo no me termino de fiar de esa sonrisa.
